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Fuentes de potasio para la producción orgánica

Fuentes de potasio para agricultura organica

Fuentes aprobadas y restringidas de potasio

El Programa Nacional Orgánico de los Estados Unidos y el Consejo General de Estándares de Canadá clasifican los productos como permitidos, restringidos o prohibidos para uso en la producción orgánica. Los productos permitidos son aquellos autorizados para la producción orgánica cuando se los aplica de la forma que se indique en la etiqueta. Los materiales restringidos solo pueden ser aplicados para ciertos usos y bajo condiciones específicas. Los productos prohibidos nunca pueden ser utilizados en la producción orgánica. Las propiedades y el valor de estos materiales como fuentes de nutrientes para las plantas varían considerablemente. Las siguientes fuentes de K son utilizadas en la producción orgánica.


Langbeinita (Sulfato de potasio y magnesio): Este material (K2SO4•MgSO4) se permite como fuente de nutrientes si se utiliza en su forma natural y si solamente ha pasado por un proceso de trituración sin más refinamientos o purificaciones. Este es un excelente producto aprobado para producción de cultivos orgánicos. Normalmente, la langbeinita contiene 18 % de K, 11 % de Mg y 22 % de S en formas rápidamente disponibles para la absorción por las plantas. La principal mina de langbeinita en América del Norte está ubicada en Nuevo México.


Estiércol y compost: Debido a que estos materiales orgánicos son extremadamente variables (materias primas y manejo distintos), las concentraciones de K son muy inestables. Los materiales orgánicos compostados son generalmente permitidos como fuentes de nutrientes. Los residuos de corral crudos tienen restricciones en cuanto al momento de su aplicación, pero estos detalles dependen de la agencia de certificación. El K en estos materiales se encuentra mayormente en formas disponibles para las plantas, de manera similar a las fuentes inorgánicas aprobadas. Las repetidas aplicaciones de altas cantidades de residuos de corral pueden resultar en la acumulación de K en el suelo, lo que podría promover el consumo de lujo del K por la planta. Es necesario realizar un análisis químico de los residuos de corral y el compost para que el uso de estos recursos sea de máximo beneficio. Podría ser un ejercicio útil el considerar el origen del K presente en los residuos de corral y en el compost, ya que ni la digestión animal ni el compostaje producen nutrientes


Sulfato de potasio: Se permite utilizar K2SO4 en la producción de cultivos orgánicos cuando éste proviene de fuentes naturales. La mayoría de la producción actual de K2SO4 aprobado para uso orgánico en América del Norte proviene del Gran Lago de Sal en Utah. El material no debe pasar por procesos de purificación más allá de la trituración y cernido. El uso de este producto no es permitido en algunos países europeos sin permisos especiales de la agencia de certificación. Contiene aproximadamente 40 % de K y 17 % de S.


Rocas en polvo: Se permite sin restricciones el uso de rocas minadas como grava, biotita, mica, feldespato, granito y arena verde. Existe una tremenda variabilidad en la tasa de liberación de K de estas fuentes minerales. Algunos de estos materiales son completamente inapropiados como fuentes de K para la nutrición de plantas, debido a su limitada solubilidad y a su peso y volumen, mientras que otros tendrían valor a muy largo plazo. En general, un tamaño menor de partícula permite una mayor área superficial, reactividad y tasa de meteorización. Se debe obtener información específica para cada material antes de usarlo.


Algas: Debido a que el agua de mar contiene un promedio de 0.4 g de K por litro, las algas pueden acumular K. Luego de cosechada, la biomasa de las algas puede usarse directamente como fuente de K o se puede extraer el K soluble. Estas fuentes de K son rápidamente solubles y normalmente contienen menos del 2 % de K. Si bien los productos derivados de algas son excelentes fuentes de K, la baja concentración y los altos costos de transporte pueden volver problemático su uso a nivel de campo, especialmente lejos del área de cosecha.


Silvinita (Cloruro de potasio, KCl): El KCl tiene uso restringido según los estándares del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés), a menos que se trate de un material extraído directamente de una mina (como la silvinita) y que no haya sufrido otros procesos. Se debe aplicar en una manera que minimice la acumulación del Cl en el suelo. Generalmente, solo debe usarse KCl después de consultar con la agencia certificadora. El Consejo General de Estándares de Canadá ha incluido al KCl en la lista de productos permitidos para uso en los sistemas de producción orgánica. La silvinita sin procesar normalmente contiene aproximadamente 17 % de K.


Ceniza de madera: La ceniza de árboles de madera dura sirvió como una de las primeras fuentes de K para mejorar la fertilidad del suelo. Este es un material muy variable, compuesto por los elementos que se encontraban en la madera y que no se volatilizaron con la quema. La ceniza es un material alcalino, con pH entre 9 y 13, que tiene un efecto neutralizante de entre 80 y 90 % del valor neutralizante de la cal comercial. Como fertilizante, la ceniza de madera tiene en promedio 0 % de N, 1 % de P y 4 % de K, aproximadamente. El uso de ceniza derivada de la quema de estiércoles, biosólidos, carbón mineral u otras sustancias está prohibido en la producción orgánica. Se debe revisar con las organizaciones certificadoras antes de aplicar ceniza al suelo.


Fuente: Mikkelsen, R. Manejo de Potasio para la producción de cultivos orgánicos. www.inpi.net

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